«Cierre la boca»: padres de edecan de Hilda Hernández revelan que los amenazaron desde Casa Presidencial

Los padres de una edecan que murió junto a Hilda Hernández han decidido romper el silencio luego de la captura del expresidente Juan Orlando Hernández, quien está en proceso de extradición hacia los Estados Unidos.

Se trata de los progenitores de la capitán de infantería Patricia Valladares, quien acompañaba junto a otros miembros de las Fuerzas Armadas a la hermana del exmandatario Hernández el fatídico día en que el helicóptero en que viajaban se precipitó misteriosamente a tierra.

En ese sentido los padres de la militar fallecida denunciaron que hasta el día de hoy no saben si la tumba que visitan cada año es la de su hija, pues nunca les mostraron su cuerpo.

Asimismo revelaron que después de la muerte de su hija recibieron amenazas directamente desde Casa Presidencial para que dejaran de preguntar por ella.

Ellos afirman estar casi seguros de que la tragedia no se debió a las condiciones climáticas, desperfectos mecánicos o error del piloto, sino más bien a un atentado contra la hermana del expresidente Hernández.

Dora Rubio, madre de la edecan fallecida, afirma que quien dio la orden de no dar información sobre el caso fue el propio Juan Orlando Hernández.

Ella relató que un mes después del accidente le pidió ayuda a la madre del expresidente para que se le diera celeridad a la investigación, no obstante, la respuesta que recibió fue una llamada telefónica amenazante que la obligó a guardar silencio.

«Señora no hable, cierre la boca, usted no tiene nada de que hablar. Tiene cuatro miembros -parientes- más en las Fuerzas Armadas y que podría ser peligroso”, afirma Dora Ribio que le advirtieron en la llamada telefónica.

La señora Rubio contó que las Fuerzas Armadas no le permitieron ver los restos de su hija y apenas le dieron una confirmación verbal de una prueba de ADN que ella se practicó para la identificación del cadáver.

“Le voy hablar como madre, siento que me la asesinaron, yo no estoy engañada de que fue un accidente; porque hay muchas cosas que no van dentro del caso”, aseguró doña Dora Rubio.

Por su parte Oscar Valladares, padre de la fallecida, dijo: “Mi frustración es venir aquí al cementerio todos los fines de semana y ver esta tumba y no sé si realmente vengo a ver los restos donde está mi hija; o qué fue lo que enterramos, porque a nosotros no nos dejaron ver nada” .