Fiscales revelaron que JOH ofreció reabrir narcolaboratorio allanado en Cerro Negro, Omoa, Cortés

Fiscales estadounidenses afirman que Juan Orlando Hernández tenía un gran interés en traficar drogas, e incluso se ofreció a ayudar al narco Geovanny Fuentes a reabrir su laboratorio de drogas en Cerro Negro, Omoa, Cortés, el cual fue confiscado por autoridades hondureñas luego de un operativo conjunto con la DEA.

Fuentes «produjo grandes cantidades de cocaína en ese laboratorio y lo custodiaba y defendía con hombres armados que llevaban pistolas semiautomáticas y rifles de asalto. Habían políticos para proteger su narcotráfico. Hizo trato corrupto con el futuro presidente de Honduras», dijo un fiscal sobre Fuentes Ramírez.

Las autoridades norteamericanas alegan que Fuentes tuvo protección de los más altos niveles del gobierno hondureño y usó pistolas modificadas, rifles de asalto y hasta lanzagranadas para proteger su narcolaboratorio y cargamentos de cocaína.

«Un laboratorio de drogas en Cerro Negro fue allanado por autoridades hondureñas asistidas por la DEA y luego el presidente Juan Orlando Hernández ofreció ayuda a Fuentes para reabrir el laboratorio», detalló la Fiscalía.

En su narrativa los fiscales detallaron que Los Cachiros no quisieron invertir en el laboratorio de drogas de Fuentes Ramírez, por lo que este se asoció con Juan Orlando Hernandez y su hermano, Tony Hernandez. «Fuentes trabajó con el Comisionado Martínez para proteger los envíos de drogas» argumentó un fiscal.

Además relataron que Geovanny Fuentes, estando en la cárcel le dijo a Leonel Rivera que siguió pagando sobornos al presidente hasta el año 2019, cuando se reunió con un oficial militar a pedido de Hernández.

«Geovanny Fuentes tenía el número de celular del presidente y del vicepresidente de Honduras. Tiene decenas de números de policías y militares», señaló la Fiscalía.