«Narcoredes» alcanzaron al Partido Libre a través de Cálix y compañía, afirma prensa alemana

Las «narcoredes» que penetraron al Partido Nacional del expresidente Hernández han alcanzado al Partido Libertad y Refundación (Libre) de la presidenta Xiomara Castro de Zelaya.

Así lo afirma un artículo del diario alemán de circulación nacional Neues Deutschland (ND), el cual fue replicado por la cadena internacional Deutsche Welle (DW), con sede en Berlín y Bonn, Alemania.

La prensa alemana ha hecho eco de la noticia del pedido de extradición del exmandatario hondureño Juan Orlando Hernández, quien fue acusado en un tribunal de Nueva York de ser el responsable del contrabando de 500 mil kilos de cocaína hacia los Estados Unidos.

«Los expertos no tienen dudas de que el expresidente es el jefe de un cártel de la droga que, respaldado por el poder judicial, la policía y el ejército, ha coordinado el tránsito de drogas desde Colombia por el país centroamericano en los últimos años»

Neues Deutschland (ND)

En ese sentido el Neues Deutschland indica que la nueva presidenta hondureña «enfrenta una tarea titánica» debido a que «no tiene mayoría parlamentaria y las ‘narcoredes‘ llegan no solo al Partido Nacional del expresidente Hernández, sino también a su propio partido Libre» .

«La mejor prueba de ello es la alianza de una fracción de Libre en torno al diputado popular Jorge Cálix con los 44 diputados del Partido Nacional. No solo se instaló a Jorge Cálix como presidente del Parlamento frente a la oposición de la presidenta Xiomara Castro, sino que también se elaboró ​​una ley que prohibiría las extradiciones a EE.UU» , dice el Neues Deutschland.

El diario alemán señala que la alianza entre nacionalistas y disidentes de Libre fracasó en sus planes debido a la «actitud intransigente» de Xiomara Castro, pero también debido al apoyo de los Estados Unidos hacia la presidenta hondureña.

Asimismo indica que «el poder judicial, el ejército, la policía, parte del sector de los medios de comunicación, así como los complacientes empresarios y evangélicos, pero también el espectro conservador de la Iglesia Católica, estaban entre las piedras angulares del poder del narcopresidente» .